
En el año 1972, hacia po
co que presidía el Gobierno de la Republica el Dr. Juan M. Bordaberry.
La organización terrorista tupamara, en aplicación en su plan “Hipólito”, estaba en el apogeo de su actividad guerrillera intimidatoria, con el que cumplía las ordenes que desde Cuba y a través de OLAS (Organización Latino Americana de Solidaridad) se organizaba y coordinaba la lucha armada en America Latina.
Esta guerra se realizaba contra todos los gobiernos, aun los legalmente constituidos como era el nuestro, con la finalidad de derrocarlos y a través de la violencia tomar el poder.
En esta situación política y social, el 14 de abril de 1972 asesinan a cuatro personas de origen civil, policial y militar, lo que determina que dos días después, los órganos competentes del estado obrando dentro de sus legítimas atribuciones, decretara el Estado de Guerra Interno y se suspendieran los derechos individuales.
Al mes siguiente, el 18 de mayo, día del Ejercito, asesinan cobardemente a cuatro Soldados que estaban de servicio dentro de un jeep.
Para ese entonces, aparte de robos, intimidación y sabotajes, la organización terrorista contra la que estábamos en guerra y que integraba nuestro actual Presidente de la Republica, el señor José Mujica Cordano, ya había cometido unos 12 secuestros que mantenían en las llamadas “Cárcel del Pueblo” y unos 22 asesinatos, todos en épocas de gobiernos democráticos y constitucionales.
Es en este entorno de circunstancias y hechos, cuando el 27 de mayo de 1972, después de una paciente y exitosa labor de inteligencia militar, silenciosa y anónima como es su característica, se logro detectar una de esas “cárceles” en la que permanecían secuestrados desde hacia mas de un año los Dres. Frick Davies (ex Ministro de Ganadería y Agricultura) y Ulises Pereira Rebervel (presidente de UTE), este en su segundo secuestro.
Estaba ubicada en la zona del Parque Rodó de Montevideo, en la calle Juan Paullier Nº 1192 y consistía en un habitáculo subterráneo, sin ventilación ni luz natural al que se accedía a través de una cámara sanitaria (cloaca) situada en el piso del garaje. Allí había 3 “celdas” iguales y continuas que eran “jaulas” de tejido de alambre de 2 metros de largo y 1 de ancho y 2 de alto en la que permanecían recluidos y separados por una cortina de los terroristas que los custodiaban. Estos estaban convenientemente enlazados por medio de un sistema radioeléctrico, con los habitantes que ocupaban la parte superior y visible de la propiedad, donde vivía una familia aparentemente común de apellido Porras.
Allí se realizo el operativo militar antisubversivo, que fue claro testimonio del alto profesionalismo de la fuerza interviniente, porque hizo posible la liberación de los secuestrados y la captura de los 4 terroristas que los custodiaban, sin empleo de las armas, ni de otras disposiciones previstas.
Fue la primera vez a nivel mundial, en este tipo de operaciones, que se obtiene un éxito total como el señalado y en tal carácter se estudian sus detalles.
Este operativo fue simbólicamente, una expresión abreviada, de un comportamiento generalizado e igualmente aplicado en los múltiples procedimientos de esa guerra en la medida que ello era posible. Es la honrosa “mochila” cargada de honor y gloria que el presente recibió del pasado y que con igual “carga” entregaran al futuro.
En aquel entonces igual que ahora, las Fuerzas Armadas han ganado prestigio internacional documentadamente reconocido, al más alto nivel de las Naciones Unidas, por su profesionalismo y por el respeto a la vida humana en todo lo que sea compatible con su misión.
Actualmente ningún factor del potencial político o cultural del país, le esta dando internacionalmente más prestigio que el proporcionado por sus Fuerzas Armadas, aunque en el suyo propio ocasionalmente no se le reconozca.
Las Fuerzas Armadas nacieron con la Patria y viven con y para ella, manteniendo su misma continuidad histórica la que no admite ningún fraccionamiento cronológico.Tags: Gral Paulos, cutro soldados, dia del ejercito.